La luz dobla su precio en pleno temporal y con más hogares confinados después de Reyes

Ene 7, 2021

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Poco ha durado la alegría en los bolsillos de los ciudadanos a la hora de afrontar el recibo de la luz. Después de un 2020 con los precios eléctricos más bajos en 15 años, desde el 1 de enero el precio de la luz se ha disparado a costes que no se veían desde septiembre del 2018. Y lo seguirá haciendo en los próximos días, en medio de un temporal de invierno meteorológicamente extremo, con temperaturas bajo cero, con el uso masivo de los aparatos de calefacción en las casas y cada vez más familias aisladas por las medidas restrictivas que vuelven a aplicar las comunidades autónomas para contener la propagación del coronavirus.

Este jueves, primer día hábil tras la fiesta de Reyes, el precio medio de la electricidad se situará en los 89 euros por megavatio/hora (MWh). Supone un 100 % más que cuando comenzó el año. A medida que han transcurrido estas primeras jornadas, los costes se han ido incrementando exponencialmente. Esta misma noche, en torno a las 20.00 horas, superará la barrera de los 100 euros/MWh, una referencia que no se veía desde hace más de dos años. En euros contantes y sonantes, si esos precios máximos se mantuvieran durante todo un mes como el de enero, la factura media de un hogar de 60 euros pasaría a incrementarse hasta los 80.

Lo que está ocurriendo con los precios eléctricos no es nuevo. Otros eneros, como el del 2017, los costes de la luz alcanzaron récord, también en medio de un fuerte temporal. Entonces, el Gobierno de Rajoy puso en marcha la reforma del bono social. El último capítulo similar se registró en septiembre del 2018, con Pedro Sánchez en la Moncloa, cuando la luz se disparó por el repunte del precio del petróleo y la mínima aportación de energías renovables por falta de lluvia y viento. Para contener las subidas se impulsó la suspensión temporal de varios impuestos y otras medidas.

El problema al que se enfrentan las familias es que se ven obligadas a permanecer en casa ante las gélidas temperaturas y tienen que hacer un uso intensivo de la calefacción o de aparatos eléctricos. Y este año se suma que muchos ciudadanos no están saliendo a las calles, ni por ocio ni para trabajar, por las restricciones que ya están aplicando comunidades por el coronavirus. Es la fórmula perfecta que suma mayor demanda de luz en casa y un precio en máximos, que seguirá elevado en las próximas jornadas.

Vinculado a la tarifa regulada

Todas estas cifras tienen su impacto directo en la factura, aunque no en las de todos los consumidores ni en la misma proporción. Quienes se verán directamente afectados serán aquellos hogares que tengan contratada la tarifa regulada (Precio de Venta al Pequeño Consumidor, PVPC). Son aproximadamente un 40 % de los hogares de los más de 26 millones de suministros que hay en España. En estos casos, el precio que pagan por cada kilovatio/hora (KWh) depende de la evolución del coste en el mercado mayorista: cuando bajan, su factura es inferior. Y viceversa. En épocas como la actual, su recibo se incrementa. En el caso de las tarifas libres, se paga el mismo precio todo el año, suba o baje el coste.