FENIE se une al Gobierno, a los sanitarios y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en su lucha frente al COVID-19. Dado que se han adoptado en Consejo de Ministros medidas que pretenden ser eficaces, nosotros, haciendo nuestras las palabras de FENIE, queremos manifestar lo siguiente:

  1. Que en gran parte de la actividad en los lugares de trabajo donde las empresas instaladoras desarrollaban sus trabajos se impide el acceso por decisión del promotor o constructor.
  2. Que gran parte de la industria impide el acceso al lugar de trabajo, entre otros, a las empresas instaladoras, dado que no estén directamente relacionados con la actividad principal del negocio.
  3. Que gran parte del sector terciario (servicios), del mismo modo que la industria, optimiza los espacios y permite el acceso únicamente a los ciudadanos y al personal del mismo para que el negocio funcione; por lo tanto, no demanda los servicios a una empresa instaladora.
  4. Que gran parte del sector doméstico, independientemente de que exista alguna avería en sus instalaciones, no va a solicitar los servicios de una empresa instaladora, a no ser que sea por una razón de fuerza mayor.

Situación actual

El colectivo de empresas instaladoras se compone de un tejido empresarial formado por empresas, autónomos y pymes con plantillas de trabajadores que oscilan entre 0 y, en algunos casos, más de 40 o 50 trabajadores.

Como consecuencia de la declaración de alarma se va a producir una disminución de actividad de las empresas instaladoras, mientras los costes salariales continúan y, en un corto espacio de tiempo, estos no serán asumibles por dichas empresas.

Por todo esto, se solicita que se desarrollen mecanismos útiles y rápidos que garanticen la liquidez a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas y a los autónomos, para evitar su quiebra inmediata y que puedan mantener la actividad, protegiendo el empleo.

Medidas a adoptar por parte de las empresas instaladoras

  1. Facilitar la opción del teletrabajo en aquellos puestos en que esto sea posible.
  2. En los casos de actividad presencial, dotar a los empleados de recursos y formación adecuados para evitar el contagio del trabajador.
  3. Adaptar la actividad a los lugares de trabajo en los que no haya otras personas o, en su caso, que únicamente accedan a aquellos lugares de trabajo que cumplan las distancias correspondientes de seguridad entre las personas.